antiFantástic

Estaban sentados uno al lado del otro…

Eran cómplices de muchísimo, a la nada de tiempo de conocerse.

Extrañas relaciones que por suerte de la vida logran efectuarse… Porque quizás hay algo nuevo que aprender del otro, aunque sea pequeño, aunque sólo sea un atisbo de esperanza, la brisa de aire fresco, que detiene un acto trágico como el de cortarse las venas en una casa perdida en el medio del bosque, cerca del mar y la montaña, la costa brava helada, el sol de invierno y la tramontana… Y sólo describí un lugar romántico, que importa lo que dura un pedo en una canasta, porque en realidad este último, carece de importancia. (La frase del pedo, la canasta… es de alguien más… no de alguien menos)

Ella creyó saber una cosa, yo sólo se las comparto: A la hora de construir, el tiempo tiene MUCHO poder.

La gama de colores, la gama que realmente uno ES (y no los que cree uno ser), va creciendo y mutando al mezclarse con ciertos colores de la gama del otro, así se van formando nuevos colores… Proceso natural que se da solito.
Wow, se imagina con el tiempo? la obra de arte puede ser alucinante… como también el fracaso total del vínculo de dos potenciales amantes.

Supieron desde el vamos que el tiempo no iba a poder ser el parámetro que madurara la extraña complicidad que ya existía entre ellos, por circunstancias de diversas índoles, que involucraban familia, amor y sueños…

Pero en silencio, callados y sin firmar en ningún lado, lo decidieron de manera unánime.

Buscaron entre sus colores más vivos, aquellos que la música aviva en la sangre como el aire al fuego, y fueron un autentico enchastre, un asqueroso arco iris efímero.

Como lo auténtico escasea en abundancia, quedaron maravillados.

La falta de decoro, la falta de prejuicios, la realidad atravesada por la verdad de cada uno, era la simbiosis de esta nueva gama… Linda palabra “simbiosis”, que usé creyendo saber una pequeña idea de lo significaba y resulta que acerté… Aquello fue una relación de ayuda o apoyo mutuo, que se formó realizando algo en común. Algo en común y tan común como una pasión.

…Fueron atemporales.

Aquel amor libre de parámetros, bondadoso y real.

Sólo por eso les escribo a ellxs…
a todos ellxs.

a nuestros colores imperceptibles:
como verdad que quiero creer el motivo existencial.

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difícil

Fuimos hasta la estación de servicio a comprar bebidas para el aperitivo. El pago era de ciento doce pesos, y un peso nos faltaba para costear el cometido; quise negociar un trueque: el de te doy un beso por el peso, justo cuando con los dedos palpé un billetito escondido en el bolsillo. La chica que nos atendía me miraba un poco incómoda, pero nada a comparación de mis amigas, que cada tanto dejaban escapar esa risita medio graciosa medio tímida. Saqué el billete de cinco pesos arrugado, de una forma sin vergüenza, no sé si cantando lo que sería una canción victoriosa pero interpretada por un borracho, se rieron todas y me mandaron la ridiculez al frente , por lo que tuve que decirle a la chica: -Tengo el corazón roto, nada importa…

Entendió pero me fui sin beso.

Me senté en el inodoro a escribir, y fue difícil elegir con qué musicalizar el momento. Puse Full Album en Youtube y antes de seguir buscando con lo primero que se me cruzara en la cabeza, me mostró los Beatles entre las opciones. Dudé. Imaginé que en algún momento iba a aparecer un lento de ellos que iba a explotar lo suficientemente fuerte en mí para recordarme toda la humedad tan rica del amor. Sabía que eso no era lo que buscaba.
Los Beatles entendieron algo alucinante cuando entonaron: I want to hold your hand.
Puede que se trate de escucharla una vez más, con la sensación de conocer mucho a alguien por la infinidad de veces que la hemos oído, pero dejándote sorprender por cada detalle humilde y grandioso.
“Oh yeah I’ll tell you something
I think you’ll understand…
…I want to hold your hand”
La vez que me pasó creí que había enloquecido porque sentí que en esa canción estaba absolutamente todo.

Creo que todavía me falta para el peso…
Termine por elegir Another Album,
y me fui sin beso.

 

altruismo

Escribo, borro. Escribo, borro.
No tengo en claro si es inspiración o contención.
Hay una línea muy fina,

tan finita y filosa que daña.

Estados enérgicos, inquietantes, me aturden.
para luego dar lugar a la calma.

La calma llega, apacigua,
y de alguna manera amortigua el atropello.

Mi cuerpo, antes excitado,
se entrega dócil a la suavidad del descanso.

Se rehace…
Se reconstruye con lo que hay.

Esta noche una canción que conocía de antes,
me llenó con sorpresa los ojos de lágrimas,
hablaba de un tobogán sin escalones…
Pienso en las alternativas para volver a estar arriba,
cuando los peldaños no son fiables…
o no están lo suficientemente firmes.

Las cosas pierden brillo a medida que comienzan a darme lástima.
Al confort lo encuentro rápido, y me pregunto…
se desvanece lo espontáneo al crecer?

Hoy quiero ser grande en muchos aspectos,
y quedarme pequeña en otros.

No quiero nada forzado, si te interesa saber.
No quiero nada fingido, si te interesa quedarte.

Encarnada

Cuando me cuesta mucho esfuerzo encontrar las palabras,
ni siquiera adecuadas, para expresar lo que siento;
me sale con mayor soltura la coreografía de mis dedos
en los arpegios que practico con la guitarra.
Intento cantar con ellos, lo que suena es real, lo que me atraviesa está acá,
pero la voz… se quiebra débil.

Hoy no pude levantarme de la cama,
hoy hice muy poco, cuando lo planificado ya era poco…

Me hablan, a veces no respondo.
A veces imagino que ya no estoy.

Voy al baño, veo mi cuerpo.
Siento pelos encarnados y los ojos hinchados.
No me doy tregua.
Afuera llueve, adentro llueve.

El ruido de la circunvalación aturde,
la incertidumbre de no proyectarme se lleva los pocos silencios que me quedan.
Todavía está la noche, aún joven y quieta,
para que al irse limpie con ella el agua
antes de que ésta se lleve el aire.

Sobre Juventud

El cuerpo de Ella acostado boca abajo, a su lado,
el cuerpo de Él, acostado a la inversa. 

La pierna izquierda de Ella descansando sobre las piernas de Él.
La cadera de Él amortiguando el sexo de Ella. 

Ella…

Ella que respira en el cuello de Él, siente toda su esencia.
Piensa en sus olores favoritos… La previa de la lluvia, las mañanas luego del rocío, el café torrado molido, la axila de su papá cuando de niña dormía en sus brazos la siesta, un buen plato de comida caliente, el perfume Eternity de mamá…
El cuello de Él.
El cuello de Él.
El cuello de Él.

Él que sonríe levemente, siente la bombacha húmeda de Ella sobre la piel de su cadera.
Piensa que le encantaría quedarse con ese pedazo de tela. 

Ambos cuerpos miran para el mismo lado…
Él abraza a Ella por atrás.
Ella siente el sexo de Él en su cola.
Ella siente el brazo de Él sobre su cintura. 

Nada malo puede pasar. 

Él siente las insinuaciones de la cadera de Ella.
Él besa su nuca, sus lunares…
Ella con urgencia, se da vuelta y busca la boca de Él. 

Se besan con la más extrema ternura… húmedos como si flotaran en nubes,
en armonía con las terminaciones nerviosas de los labios,
de sus lenguas, que curiosean hasta los dientes… 

No dicen una sola palabra,
No dejan de sentir.

La ventana proyectó las luces de afuera,
que subieron hasta lo más alto y volvieron a caer.
Esa fue la única noción de tiempo en la pieza.

Piantao

Ella lloro toda la noche,
ahora me toca a mi.

Comprendí que el juego es común,
por educación, por historia, por… la tele y algunas letras de canciones.
No me gusta, siempre quise cambiarlo,
pero sigo con las fichas y los dados.

Ganarlo, seria terminarlo.

Quiero abrir el placard y poner todo en su lugar.
La manga del abrigo se me llena de mocos,
mamá se va a enojar.
que difícil va a ser dormir cuando quiera hacerlo.

Salir de la intensidad de la noche
me dejo en un plano muy despierto
más el café de la plazoleta y la reflexión,
me puse sin soberbia en un lugar
donde parecía interpretar mejor las cosas.

El mozo se acerca y me da servilletas de verdad,
para que las de plástico no me raspen tanto la nariz.
Todos somos un personaje de la balada para un loco:
La pareja que esta sentada en el banco al lado del basurero,
el chico que pasa cerca y me dice: ” sólo te falta la medialuna”,
el que ritualmente se abriga antes de subirse a la moto,
aquel otro que imagino haciendo burbujas de baba sentado al frente mío,
el que me amó tantas veces que pare de contarlas.

Sentirme mal por lo general me traba el habla,
y no puedo mirar el celular…
Encontrarme los ojos en el reflejo de la pantalla apagada
me duele y las lágrimas caen pesadas,
limpiando el maquillaje más oscuro,
apareciendo en el momento menos oportuno.

Hable con el mozo que me atendió…
cuán minúscula es  mi participación en la existencia
con tanto más por explorar.
Hable con el taxista que me llevo a mi casa,
su jornada hacia media hora que comenzaba,
eran las cinco de la mañana y como todos los días,
iba a ver el amanecer.

Pernoctar

Abrí los ojos y estaba en un antro de paredes negras, humo y mucho ruido del que me gusta que suene, ese que yo siento sincero… Había viajado en el tiempo y podía jugar a creer que estaba en Seattle a finales de los ochenta; después me daba cuenta que se trataba de Córdoba por el 2015  y no dejaba de parecerme hermosamente divertido. Buddha hacía tributo a Nirvana, se adueñaba de la escena y nos invitaba a todos a formar parte de un viaje parecido.. Cerro la noche The Nameless, tributo a Slipknot, y nos dejo en lo más alto, fascinados por pertenecer a este ritual, de idioma ajeno y uniforme negro… Porque estamos ahí sintiendo el mismo frenesí que nos tiene coreografiando las cabezas, y latiendo con fuerza cada tema. No me jodan que esto es de mentira, por más cover que suene, ahí nadie esta disimulando nada.

Entre al baño de mujeres, había una chica llorando muy fuerte. La vi y no pude evitar empatía, le ofrecí mi lápiz de labio oscuro porque era lo único que tenía en el bolsillo y le dije que cuando me sentía mal miraba la pantalla del celular donde tengo una foto de Angelina Jolie interpretando a Lisa en la película “Inocencia Interrumpida”; y me pregunto “¿qué haría ella en este momento?”. Quería hacerla reír, pero me miro muy seria y me dijo: ella cogería. Uf, era cierto.

Tuve muchas conversaciones esa noche, cuando uno sale predispuesto a pasarla bien también deja que muchas cosas sucedan y se abre más al diálogo…  Yo me preparo para esto, no siempre me sale espontáneo, pero así y todo me venía pasando muy seguido frecuentar lugares por la córdoba nocturna y sentirme desubicada, incómoda… Sentir mucha gente aparentando, observando constantemente y escuchando ese pop que se puso de moda, que tan poco conozco y tan poco me deja. Una vez me dijeron que era una careta por estar ahí sin estar disfrutando, calculo que careta es el que figura, pero claro, por algo me sentía así de mal…  qué hago para terminar ahí?

Cuando hablo en plural la sumo en la historia a Burbuja, no podría dejar de hacerlo ya que intentamos acompañarnos en todas. Nos miramos, nos reímos y somos un asco. A veces tiramos comentarios y los compartimos porque teníamos el colchón de la cuna igual de duro, igual de blando, igual de (in)cómodo, vaya uno a saber.
Una noche estábamos una más perseguida que la otra, en un lugar que suele gustarnos pero que en ese momento estaba que no daba más de esa gente amiga por Facebook que después te cruza y esquiva la mirada… Que cagada. Y la música… Lindas canciones ajustadas, con poca profundidad, la cual no quiero desmerecer por simplemente no gustarme el estilo y que a la vez no tengo porque atronizar (creo que va más allá de géneros, hay tantas bandas que me gustan y no necesariamente hacen metal o rock, se trata de otra cosa, hay algo más que te atraviesa y reúne en aquel maravilloso lenguaje sin idioma).

Certezas

Escuchar a mi papá hablar de su infancia, del recorrido por los escenarios, de la relación con sus padres, de las elecciones que fueron alterando el azar de su vida y que tanto hablan de su forma de verla… Me producen un sinfín de sensaciones, un fuego artificial que explota liberando aristas, y que absolutamente todas me le unen.
Su pasado, su formación y deformación
es parte de lo que soy
simplemente por haber crecido bajo su cuidado.
Y reconstruirla con él, en un documental que me muero por filmar mientras va cortando las verduras en cuadraditos para hacerme una sopa, me llena de certezas. De golpe me encuentro caminando con un paso firme, y las dudas que me oprimen en el presente se hacen finitas como las venitas que me sangraban de la nariz cuando era chica, tan fácil era despedirlas del cuerpo.

Él pudo. Me elevo en orgullo, en inquietud…
Y caminando segura me dejo caer al pasto para que me abrace el calor de la luz.
Pero éste calor me abrazó toda la mañana, entre charlas.
toda la noche, entre los bigotes de Juan;
y toda la vereda de besos que nos dimos al despedirnos.

Se avanza de la mano del pasado,
porque el impulso de recordarlo y reconocerlo es grandioso.
Como cuando una persona se abre, que se vuelve real e infinita.
Como cuando compartís ese sabor que te es irresistible con alguien más
y  también lo disfruta.
Hoy no tengo frío.